REGRESO A TI…

 

TREN

Puedo ver aún el mar, aunque ya estoy lejos, metida en este tren que me aleja de esos días maravillosos a tu lado. Nos hemos detenido.

Miro por la ventanilla y un cartel me dice que estoy en Palencia. Pero las letras se desdibujan y las paredes de ladrillos rojos del edificio de la estación se abren en un gran marco. Y yo sigo viendo el mar.

Mis ojos se llenan de azul de agua, porque llueve fino. Y me refugio en tus brazos bajo el paraguas. Un beso salado dejas en mi frente. Me seco la cara con la mano que no se aferra a tu cintura. Es lluvia, o lágrimas, gotas revoltosas que se escapan de mis ojos.

Nos movemos, parece que el tren se ha puesto en marcha. Pero yo voy hacia atrás. Hacia ti.  Ingrávida me introduzco en la marina que forma el paisaje querido. Detrás la montaña. Y la carretera y los prados, y más lejos el pueblo colgante sobre el acantilado. Pero voy más allá. Incorpórea atravieso las distancias y me hago presente a tu lado sin ser advertida y así, me muevo a mis anchas, entre espacios que de ninguna otra manera pudiera llegar.

Así te contemplo. Balanceas tu mirada en las olas mientras fumas uno de tus puritos. “No fumes, amor . Tienes que cuidarte”. Pero no te voy a reñir, porque me extasío en tus ojos y en contemplarte, así abstraído; sin saber que estoy a tu lado y que te observo.

Con inmensa facilidad me introduzco en tu mente y echo fuera algunas preocupaciones que te fruncen la frente. Después bajo por tu pecho, te hago una caricia para calentar tu añoranza. También la siento yo por ti, inmensa. Pero nos hemos prometido que tiene que ser alegre.

Entró en tu corazón: su latido fuerte y sonoro en mis oídos. Está cansado de batallas pasadas, de días duros. Las piedras de la mochila aún nos resienten. Lo sostengo un rato sobre mis manos y lo acompaso a mi propio corazón,  para que se haga más liviano y entre los dos aligerar la carga. ¡Cuánto lo voy a cuidar! Voy a cambiar hermosas vivencias por las malas. Bellos momentos, por los amargos. Sonrisas por cada lágrima que nos hicieron derramar.

Sigo mi recorrido y entro en tu conciencia. ¡Uf, cuantas cosas veo en ella guardadas! Cierro los ojos por respeto y me voy rápido. Todo lo que hay allí te pertenece solo a ti. Pero salgo contenta porque he visto que es un lugar blanco y limpio.

Antes de dejarte me cuelo en tus recuerdos. Allí encuentro cajas cerradas en las que no oso a penetrar,  pero otras están abiertas y muestran su interior. Sonrío ante lo que veo. En un rincón un cofre también cerrado con un letrero en su tapa, lleva mi nombre. Tentada estoy de abrirlo y ver lo que guardas de mí, pero no, tampoco lo necesito, lo que pudiera contemplar lo he vivido y lo llevo escrito por ti, muy muy dentro. LLevo tu impronta grabada en mi piel y en mi alma.

Suspiras y exhalas el humo de una última calada, y con ese movimiento salgo fuera de ti a través de tu aliento… Os disponéis a comer y yo me alejo de esa realidad tuya, ya nuestra, eternamente y por siempre nuestra.

Tu madre, querida y dulce a tu lado. Guillermo y Nene, bromean. Y tú cantas, en recuerdo de la partida de anoche: En la barranca de Apures ….Sé que te esfuerzas para que no te pese mi ausencia, también canto yo. Sí, mi amor, canta porque ya no hay distancias entre nosotros, porque nos amamos y vivimos juntos. Y así será para siempre. Te lo he prometido, y yo soy mujer de palabra.

Revivo tus caricias, tu infinita ternura, tus dulces e interminables besos. Manifestación de que El amor no se gasta ni se desgasta. Se renueva.

Recuerdo con ternura tu preocupación y nerviosismo por mí. Gracias cariño, me conmueve porque no estoy acostumbrada a que me cuiden. Y me emociona nuestro celo y cariño en cuidar y velar el uno por el otro. Estando Juntos, nada ni nadie podrá quitarnos nuestra paz y nuestra alegría. Juntos, nuestro mundo es una fortaleza infranqueable. Y te amo más aún, si cabe, por ello.

El revisor me avisa que la próxima parada es Valladolid, y me indica amable la puerta por la que debo de bajar.

Apago el ordenador, doblo los periódicos. Ya estoy dispuesta. Pero aún cierro los ojos y por un instante regreso a ti. Y me aferro a tu mano fuerte, fuerte Entrelazamos los dedos y aprieto para fundirlas, como tantas veces, ellas hablan sin pronunciar palabra. Solo nuestras manos unidas.

Un último beso, mi amor. Tengo que bajar del tren. Delante de mi, una joven madre lo hace  con su hija pequeña. Recuerdo a nuestros nietos y que tú quieres una niña. Si pudiera retroceder unos cuantos años…¡Ay!   Sonrío ante la posibilidad. La mañana también me sonríe. Y la ciudad, tantas veces hostil y fría, hoy me recibe amable.

 

 

 

 

Anuncios
Publicado en Uncategorized | 4 comentarios

“Verso a verso… Vida a vida”

madre

Acarician mi rostro tus manos temblorosas, y tu mirada refleja el amor infinito de madre. A mis oídos llega tu voz en un susurro: “mi niña”. Sí, mamá, siempre seré tu niña.

Tú que todo lo has dado, hoy quiero hacerte un homenaje dejando en mi blog uno de tus poemas de tu poemario “Amaneceres”. El que tú escribiste  a tu padre, mi abuelo, cuando tenías más o menos mi edad y él tenía la que tienes hoy. Este poema es un reflejo tuyo, cada palabra se puede aplicar a tu propia vida. Espero que la mía haya estado y esté a la altura de la vuestra.

          Roble-que-busca

ROBLE NOBLE

  Por Felicitas de Lázaro

 Padre, te vas doblando

cual roble noble,

cargado de años

y de trabajos.

Tu savia riega

tus ricos campos

y tus semillas,

día tras día, fructificando.

Tus huellas dejan

surcos profundos,

rectos y honrados

hechos de gozo y de quebrantos.

Ya tu mirada de desafío,

de hito en hito al sol no aguanta.

Él te acompaña en tu camino,

de reflexiones y de nostalgias.

Te va diciendo

con voz muy queda, entrecortada,

como si fuera

una plegaria.

 De algunos sueños

tal vez fallidos,

de los logrados

has hecho de ellos,

un canto eterno

de lucha inmensa.

 Hay en tus manos

tantas cosechas,

 de ricos frutos

 que no se cierran

 Hoy al mirarte

 veo en tu frente,

surcos marcados

de tierra buena.

Y en tu cabeza

hay resplandores,

de nieve pura

donde se esconde

tu realeza.

Aunque te vayas

nunca te ausentas.

En mi camino

he de llevarte de compañero,

junto a mi alma.

Padre, te vas doblando

cual roble noble,

pero en tu sombra

se calma el alma,

se serena y se descansa.

 

 

 

 

 

Publicado en Uncategorized | 7 comentarios

Paloma en el jardín.

paloma

 

Apenas ha extendido las alas y ha ensayado sus primeros vuelos. Tímida, observa desde la seguridad de su nido en una de las enredaderas de mi jardín
¿No es un privilegio verla descubrir la vida?

 

Publicado en Uncategorized | 4 comentarios

Una novela a medias…

Yo tenía una novela a medias. Bueno, más que a medias, prácticamente me encontraba escribiendo la última parte, cuando el protagonista daba las ultimas bocanadas a su historia. Tenía decidido hasta el final; iba a ser abierto, como a mi me gustan, para que así cada lector ponga su granito de arena.

La aparqué por un tiempo enrolada en otros proyectos que urgían por salir, y hace unos días, cuando fui a retomarla me encontré con que había desaparecido. No me lo podía creer. Soy bastante cuidadosa y hago copias de seguridad con frecuencia, pero por más que busque, en archivos, en discos internos y externos de ordenador, no encontré  ningún rastro de esa novela.  Duele, duele perder un manuscrito en el que has invertido tiempo e ilusión.

Agobiada, recordé que en una ocasión había enviado unos capítulos a mi amiga María para que me los comentara. Quizás ella… Y así fue, María conservaba ese archivo. Gracias a ella he recuperado la mitad, más o menos, pero  me siento incapaz de reescribir el resto de la historia. Ya no quedaría igual. Yo no estoy en el mismo momento ni actitud que en aquellos meses. Me he resignado.   He pensado que puede ser que el destino haya urdido sus hilos y la haya hecho desaparecer,  puede que  sea que esta novela no tuviera que ver la luz.  Lo ignoro, lo único cierto es que de todos los archivos guardados de años y años es el único  que falta. Incomprensibles  Misterios de la informática.

La titulé: “Sonata en Rose” . Contaba la historia de un pianista que en pleno zenit de su carrera, sufre  un accidente de coche, pierde una mano, la mujer que ama le abandona y toda su vida se derrumba. Se refugia en París, allí vive tocando en un pequeño cafetín de Montmartre. Resignado a su nueva situación lleva una vida tranquila hasta que le llega una invitación para asistir a un concierto en la Opera.  Comparto con vosotros unos fragmentos. 

Desperté en martes y no en miércoles. El orgasmo me sacó del sueño antes de lo que había previsto. Mi sexo aún erecto intentaba liberarse a través del pantalón del pijama. Noté la humedad entre mis piernas ¡Lo que me faltaba, poluciones nocturnas a mi edad!, tendré que intensificar mis relaciones sexuales, pensé. Hice un esfuerzo para recordar el sueño que me había conducido a tal estado, pero no pude. Mi mente parecía haberse vaciado al mismo tiempo que mis gónadas.

Abrí los ojos con dificultad; una luz blanquecina, huérfana de sol, que entraba por la persiana guillotinada me estalló en las pupilas. Consulté el reloj; eran las doce y veinte minutos del martes seis de marzo.

Cuando me percaté de que tan solo habían pasado doce horas desde que me acosté y no veinticuatro, maldije entre dientes. Grave error de cálculo: la proporción de somníferos y bourbon no había sido la correcta. Tampoco conté con las imprevistas ensoñaciones.

Intenté seguir durmiendo pero fue inútil. El hormigueo habitual de mi mano izquierda se había intensificado y el espasmo sexual se había saldado con un intenso dolor de cabeza. Introduje la mano al calor de las mantas y la froté contra mi cuerpo. Las sienes me latían, el dolor se incrustaba como un casco desde la nuca hasta la frente; en el punto más álgido unas manos invisibles tiraban de mi lucidez hacia la parte onírica en un litigio con el sueño. La ansiedad de días anteriores regresó machacona, traduciéndose en un desagradable desasosiego. La angustia y la nausea me echaron de la cama.

En el desorden de la habitación busqué un cigarrillo. Necesitaba esa primera dosis de nicotina para calmar la inquietud, pero mi estomago y mi cabeza giraban al unísono; estaba seguro de que el humo me harían vomitar. Lo pensé mejor y decidí dejar el cigarro para más tarde.

Arrastré los pies hasta el pequeño balconcillo que se asomaba a los tejados de la ciudad y lo abrí de par en par para que el aire frío y húmedo se llevara los últimos vapores de sueño y de alcohol. Me quedé unos minutos con la mirada perdida en el mar de pizarras: las chimeneas, como mástiles desafiantes, retaban al cielo inalcanzable y abigarrado de nubes lechosas. El frío reptó por mi piel y me hizo estremecer; lo aspiré con fuerza y regresé dentro. Necesitaba un café caliente y bien cargado.  

 

Era martes, como entonces. Había deseado arrancar ese día del calendario, que el Crono concentrara esas veinticuatro horas en un segundo para amanecer en miércoles. Al fin y al cabo… ¿qué es un día en el cómputo final de una vida? Nada, una gota minúscula en el océano, un hecho aislado e inapreciable en el todo. Pero a mí, me habría salvado. No hubiera tenido que mantener la lucha agotadora entre el deseo y la voluntad. No hubiera existido la posibilidad de caer en la tentación de aceptar su invitación porque sería miércoles y ella ya no estaría allí.

Habían pasado más de seis años desde nuestro último encuentro, pero los recuerdos se avivaban en mi memoria con demasiada frecuencia como los rescoldos de un brasero que se resisten a extinguirse por completo. El dolor era un buen instigador, y la mente morbosa y cruel, asesina que no puede evitar volver al lugar del crimen, recuperó los hechos acontecidos y me los puso delante.

En esa ocasión no opuse resistencia, los dejé fluir mientras interpretaba el “Adagio de Albinoni”. Sabía que no valdría cerrar los ojos como cuando no deseas visionar una escena desagradable de una película. La proyección se emitía por dentro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Publicado en Uncategorized | 13 comentarios

MIGUEL HERNANDEZ… SIEMPRE VIVO

 

“Aunque bajo la tierra mi amante cuerpo esté, escríbeme a la tierra, que yo te escribiré”.
El hombre acecha

MIGUEL HERNANDEZ 1

NO QUIERO MÁS LUZ QUE TU CUERPO ANTE EL MÍO

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.

Publicado en Uncategorized | 1 Comentario

Día de la mujer: un día de lucha

“Nunca he creído que por ser mujer deba tener tratos especiales, de creerlo estaría reconociendo que soy inferior a los hombres, y no soy inferior a ninguno de ellos” M. Curíe

 

 

mujer

 

Es triste que en el S.XXI, todavía las mujeres necesitemos gritar  para reivindicar nuestros derechos y reclamar una igualdad de género que nos pertenece como seres humanos.

Es injusto que sigamos sufriendo desigualdades tanto laborales como sociales. Un gran número de mujeres tienen que renunciar a su proyección laboral porque tienen que escoger entre su trabajo y su familia. Las mujeres dedican 3,8 horas diarias a tareas domésticas, frente a las 2,9 de los hombres, y sólo en el 16,6% de los casos, el trabajo diario de la casa se distribuye a partes iguales en las parejas o familias, siendo mayoritariamente las mujeres las que asumen esta función (cerca del 60%).

Es terrible que el número de mujeres maltratadas, acosadas y asesinadas por sus parejas o familiares varones se  incremente día a día. El número de denuncias registradas por parte de mujeres que luego han sido asesinadas en 2016 duplica las interpuestas en el año anterior, un 21%.

Es indignante que los gobiernos y las instituciones no se impliquen lo suficiente como para dictar leyes contundentes y adoptar políticas efectivas para erradicar los agravios a la mujer y corregir la desigualdad.

Es intolerable que en el mundo hay niñas y mujeres, explotadas, manipuladas y utilizadas como si fueran mercancía barata, moneda de cambio para uso , negocio y placer del hombre.

El día de la mujer es un día de lucha . Cuando deje de celebrarse habremos ganado la batalla.

 

 

 

Publicado en Uncategorized | 8 comentarios

Sindrome de Procusto. (Rectificación)

Síndrome de Procusto
CUANDO EL PASADO 13 DE NOVIEMBRE  REBLOGUEÉ ESTE INTERESANTE ARTÍCULO LO HICE DESDE “EXCELENTE MANAGEMENT” PENSANDO QUE ERA PROPIO. HOY HE SABIDO QUE SU AUTOR ES JOSÉ CARLOS VICENTE DÍAZ, QUE LO PUBLICÓ EN SU BLOG “SHARING IDEAS” EL 27 DE ENERO DEL 2014.

CREO QUE ES JUSTO RECONOCER Y DIFUNDIR SU AUTORÍA.

http://sharingideas-josecavd.blogspot.com.es/2014/01/sindrome-de-procusto-principios-leyes-y.html

Sharing Ideas es un blog muy interesante que recomiendo visitar

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Pensamientos de lunes

​Dormías profundo cuando me he despertado.  Como cada mañana,  me costó dejar tu calor y tu aliento para salir al día que se estrena frio con un sol helado y débil.  Me sumerjo en mis afanes cotidianos sin dejar de sentirte, si  olvidar, ni por un instante, que esperas mi vuelta y que de nuevo te encuentro y te descubro ,  como si fuera la primera vez.  Sonrio al ver a la pareja de palomos que han echado raíces en el peral de nuestro jardín.  Me detengo a observarlos y a escuchar sus arrumacos. De vez en cuando buscan sus picos y juntan más sus cuerpos. El amor atrae al amor.Es un sol interior que  se esparce e irradia su aliento calentando los corazones en esta fría mañAna de invierno.  

Publicado en Uncategorized | 5 comentarios

¿REALMENTE HAY QUE LUCHAR..? 

​Sin   permiso de su autor ,  con motivo de la muerte de Bimba Bose,  comparto este magnífico articulo. Una reflexión que nos hacemos de vez en cuando ,  pero que con la rutina la volvemos a olvidar hasta que ocurre algo …enfermedad,  pérdida de alguien querido,  etc,  que nos para en seco. Cuantas cosas estupendas las dejamos ir porque pasamos por la vida de puntillas. Vivamos a lo ancho. .. me encantó esa afirmación.  Un gusto compartirlo.  https://partedeconfirmacion.blogspot.com.es/2017/01/realmente-hay-que-luchar.html?spref=fb&m=1

Publicado en Uncategorized | 8 comentarios

KAMISHIBAI o el teatrillo de papel

 

dibujoooo

Desde el siglo XII, los monjes budistas utilizaban pergaminos en los que con imágenes y textos narraban historias para aleccionar a las gentes. Pero en 1920, este sistema sale de los templos y se empieza a utilizar en las calles de Tokio. El cuentista, gaito kamishibaiya, llegaba en bicicleta y convocaba a la gente, especialmente  a niños, golpeando dos pedazos de madera. Cuando había captado suficiente atención desplegaba un pequeño teatrito de madera , butai y… comenzaba la magia. Mientras narraba sus cuentos iba insertando  ilustraciones en el teatrito relacionadas con la historia que contaba.

Hoy dia es utilizado como un gran recurso didáctico. Está formado por varias láminas que tienen la ilustración en una cara y el texto en la otra. La lectura del kamishibai se realiza colocando las láminas ordenadas sobre un soporte, teatrillo de tres puertas que se llama “butai”, de cara al auditorio, y deslizando las láminas una tras otra mientras se lee el texto. La unión de las palabras con las imágenes capta la atención de los niños que escuchan al narrador boquiabiertos.

 

kamishibai

Tuve la suerte de utilizarlo en una de mis estancias en los campamentos de refugiados saharauis. Lo llevó un compañero, un bibliotecario que llegó hasta allí cargado con el kamishibai y miles historias. Fue una experiencia fantástica. Aún recuerdo las caritas asombradas de los niños, sus ojos abiertos como platos y su ilusión  al poder sumergirse en la magia de los cuentos que les narrábamos.

Publicado en Uncategorized | 3 comentarios