Ensoñación poética

 

Esta mañana estoy inspirada. Seguro que fue el sol que por fin luce fuerte y hace brotar a la dormida primavera y con ella, pujante, a la imaginación en forma de versos

Feliz semana amigos.

 

ENSOÑACION

(Imagen sacada de Internet)

 

ENSOÑACIÓN POÉTICA

La mente como sábana blanca, quieta y expectante, espera

los versos que prometiste escribir desde el corazón.

¡Hay tanto que expresar, tanto que decir!

Cuesta dar con las palabras exactas que compongan esa rima,

encontrar el ritmo y la música adecuada a golpe de latido,

para que ese verso pueda vivir

 

Papel, lienzo en el que reflejar proyectos y vivencias,

o quizás algún sueño relegado.

Aquel que abordaste hace tiempo,

el que se mantuvo al borde de tus días, de puntillas, esperando,

hasta que quedó flotando en las aguas del olvido, sin rescate alguno,

en un naufragio de emociones.

 

“La loca de la casa” baila y te enreda en una sutil red,

filigranas de telaraña que a la inspiración ponen freno.

Solo en la noche, en lo onírico volverán las rimas , locas,

Te susurrarán al oído aquellos versos rezagados,

temerosos de florecer, prendidos en la duda de la desazón

que te induce a estrangular tu corazón solitario

 

Anuncios
Publicado en Uncategorized | 6 comentarios

Propósito de Abril.

Creatividad

Imagen sacada de Internet

SER MÁS CREATIVA

Sí, ese va a ser mi intención y en ello voy a centrarme.

En ocasiones me quejo y me angustio, tengo que confesarlo en aras de la sinceridad, de que tengo la mente acartonada, como si las ideas estuvieran tras un dique que no logro abatir para que fluyan. Mis pensamientos son espesos, grises, diría yo, y todo me parece aburrido y apagado.

Y es por falta de creatividad, no puedo inventar historias si no innovo en mis propios días, en mi cotidianidad, cambiando las flores del jarrón que está en el pasillo, o las cortinas de la sala, o los frascos de perfume del cuarto de baño. O yendo al trabajo por un camino diferente.

Dijo Albert Einstein, que “la creatividad es la inteligencia divirtiéndose”. Propósito del mes de abril, hacer que  mi inteligencia se divierta a lo grande y que mi creatividad crezca como la espuma. No hay que dejar que la rutina te apoltrone.

Publicado en Uncategorized | 8 comentarios

Día Internacional de la Poesía

Siempre he dicho que el poeta nace no se hace. Se nace poeta. Por ese motivo un poeta puede adentrarse en el mundo de la narrativa, pero el narrador, puede versificar pero no poetizar.

Hoy, con motivo del Día Internacional de la Poesía, he osado a escribir un poema. Sed benévolos amigos poetas. Feliz Día. Que os sea muy inspirador

Soñar-con-letras

Imagen sacada de internet

 

A la luz de un poema creció una aurora

Tras la noche preñada de versos y vino,

y la canción trasnochada de una guitarra rota,

en los albores del día puso acordes de suspiros.

El sol naciente se replegó en si mismo,

por no interrumpir la rima del ensueño,

Y prolongar así en el espacio y en el tiempo,

palpitantes versos lanzados al infinito.

Crea, poeta, crea, en esa duermevela sofocada,

las estrofas que preñan y estremecen,

hasta el más lejano rincón del alba.

El amor

¿Qué otra cosa que no sea el amor,

pone al silencio palabras?

 

 

 

 

Publicado en Uncategorized | 9 comentarios

Propósito de Marzo

mujer viento

Imagen sacada de Internet

 

Marzo ventoso e intenso de días grises y nublados,

apenas dejas que el sol caliente el corazón y la tierra.

Utilizaré el viento para despejar mi mente,

para echar fuera de mí las cosas inútiles  de lo externo,

para limpiar mi mirada de lo cotidiano,

y así, poder contemplar lo extraordinario que me pone cada día delante la vida.

 

 

 

 

Publicado en Uncategorized | 2 comentarios

Cuando seas tú

libelula amanecer

Pasan desapercibidas las cosas en las que antes se detenían mis ojos.

Un velo cubre mi mirada. O es una niebla densa la que se introduce en mis pupilas y no me permite ver más allá de lo palpable.

No trasciendo. No puedo sumergirme en el abismo de lo profundo ni elevar mi espíritu hasta el infinito para contemplar, desde allí, la grandeza del primer sol.

Alguien me aferra a la tierra, no puedo elevar mis pies del suelo.

Eres tú.

Y es que ahora, en este instante, debo replegar mis alas, detener mi vuelo para estar presente en tu realidad y hacerla mía. Tengo que empaparme de la cotidianidad de tus días, de tus amaneceres y de tus ocasos.

Abrirte horizontes y señalarte la luz.

Cuando su resplandor ilumine tu camino y lo hagas propio, yo de nuevo podré emerger. Cuando seas tú, yo volveré a ser libélula y te sonreiré desde lo infinito.

 

Publicado en Uncategorized | 6 comentarios

“COME Y CALLA”

come_y_calla.jpg

Ilustración de María Corredera  

COME Y CALLA (relato del libro “La Libélula”)

 En el reloj del comedor daban las nueve. Minutos antes, Doña Virtudes, se había sentado a cenar presidiendo la larga mesa, teniendo como únicos y silenciosos compañeros a dos grandes candelabros de bronce. Era una mujer alta, delgada, un poco huesuda, pero no exenta de elegancia. Su aspecto recordaba a una garza, a una garza negra. De edad indeterminada, en su rostro quedaban señales de una belleza prematuramente marchita y las arrugas de sus ojos y el rictus amargo de su boca hablaban de infelicidad. Llevaba el pelo tirante recogido en un severo moño, que junto a sus ropas oscuras y sobrias hacían más tétrica su figura solo suavizada por un pequeño collar de perlas en el cuello.

En esa casa toda la vida se había cenado a las nueve. Exactamente dentro de 3 minutos entraría por la puerta la vieja doncella para servir la cena: sopa de ave al vino blanco. Siempre a la misma hora, siempre la misma cena. Un buen plato de humeante sopa.

La costumbre la implantó su abuela alegando que una cena frugal y ligera ayudaba a dormir y así lo adoptó su madre que anulada por la fuerte personalidad de su abuela se había convertido en una mujer sumisa y poco dada a cambiar nada que le supusiera un esfuerzo.

Doña Virtudes, mientras esperaba su sopa, miró a su alrededor como si fuera la primera vez que veía esa habitación. Los muebles de caoba oscura creaban una atmósfera densa y agobiante favorecida por las cortinas adamascadas que velaban la luz   que entraba por las ventanas, el enorme y solitario sofá de terciopelo granate, las alfombras que amortiguaban las pisadas, el reloj de pared, el pequeño escritorio donde nunca se sentaba nadie   y sobre todo el gran aparador con su enorme espejo que duplicaba toda la estancia. Doña Virtudes, sentada en la mesa podría ver reflejada también su imagen sí no fuera porque estaba tapado con una sábana blanca.

Todas las noches antes de cenar se cercioraba que esa sábana cubriera totalmente el espejo y evitaba mirar hacía él. Podía simplemente haber cambiado de lugar, pero ese era el puesto que habían ocupado desde siempre todas las mujeres de su familia y no había podido evitar seguir con una tradición que realmente detestaba.

Cuando era pequeña su abuela presidía la mesa, su madre a la derecha y ella a su izquierda. Las dos mujeres silenciosas, rígidas, evitando las miradas, evitando las palabras, enfrascadas en ese plato de sopa, como si en él se reflejaran sus vidas.

Ella como niña, de vez en cuando osaba romper el silencio con alguna ocurrencia o con algún comentario de lo sucedido en su pequeño día, pero al momento la voz de su abuela cortante como un cuchillo, la interrumpía con un seco, “tú come y calla”, su madre iniciaba un leve movimiento para intervenir a su favor, pero la mirada dura y severa de su abuela, cortaba en el acto cualquier tipo de intervención.

Llegó a odiar esas cenas. En las pocas ocasiones que aderezaban la sopa con palabras, pudo escuchar los reproches que su abuela hacia a su madre por arruinar su vida al enamorarse de un muerto de hambre que la dejó embarazada y sola con el fruto de ese malogrado amor, pudo ver como su madre se tragaba las lágrimas de amargura entre cucharada y cucharada de sopa. Cuando al hacerse mayor alguna vez se atrevió a pedir alguna explicación a todas las preguntas sin respuestas que se habían sentado durante años con ella a la mesa, siempre la acallaban las mismas palabras: “Come y calla”.

El día que su abuela se enteró que había repetido la misma historia de su madre, Doña Virtudes salió de esa casa. Se marchó lejos, lejos de allí, tras el hombre del que se había enamorado, pero esa relación no cuajó, ella sola la ahogó, él pensaba que era demasiado rígida, demasiado triste, demasiado… y un buen día la abandonó.

Supo de la muerte de su madre como consecuencia de una neumonía mal curada, pero sabía que se consumió de amargura y soledad. Pocos años después, una carta de un abogado la notificó la muerte de su abuela haciéndola dueña y señora de la vieja casona y de todas las pertenencias que había en ella. Entonces volvió, y quedó atrapada en el ambiente lúgubre y denso de esa casa.

Pronto supo que no estaba sola, que para su mal, no se habían ido. Allí estaban, se habían quedado en el espejo del aparador y desde él la contemplaban.

Todas las noches cada vez que entraba a cenar, y se sentaba a la mesa, su imagen se reflejaba junto a la de su madre y su abuela. Procuraba no levantar la cabeza de su plato de sopa, temiendo escuchar de nuevo la horrible voz de su abuela, “tú, come y calla”.

Se dio cuenta, que desde el espejo seguía dirigiendo su vida; cualquier cambio, cualquier cosa que hiciera, ella se enteraba y por la noche la esperaba con su mirada de reprobación y reproche, por eso un buen día le cubrió con una enorme sábana blanca.

Esa noche, poco antes de cenar, se desencadenó una fuerte tormenta. Los truenos y los relámpagos traspasaban las paredes de la casa y llegaban hasta el comedor. Mientras esperaba que le sirvieran la cena, una fuerte ráfaga de viento abrió de pronto una de las ventanas. Doña Virtudes se levantó corriendo para cerrarla y al volverse   se dio cuenta que el aire había desprendido la sábana dejando al descubierto el espejo.

Al momento notó de nuevo su presencia, pensó que si estaba vez se dejaba atrapar sería para siempre. Con pasos lentos e inseguros se dirigió hacía él, y de nuevo la cara sarcástica y cruel de su abuela la miraba despectivamente.

Doña Virtudes por primera vez en su vida se encaró con ese rostro, cogió uno de los candelabros de bronce y lo estrelló contra el espejo quedando reducido a minúsculos fragmentos esparcidos por la habitación. En ese momento, entró por la puerta su doncella, asustada por el ruido de cristales rotos, con la bandeja de la cena entre sus manos. Doña Virtudes se volvió hacia ella, y con una sonrisa de triunfo en los labios, dijo, mientras se quitaba las horquillas del moño dejando libre su pelo:

—Esta noche, no quiero sopa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Propósito de Febrero

 

sombra

  Imagen sacada de internet

 

Con frecuencia llevamos nuestra mirada demasiado lejos, esperamos que suceda esto o aquello, vivimos anhelando que llegue un determinado acontecimiento, y de esta manera pasamos de puntillas sobre los días o los días pasan sobre nosotros sin dejar huella, sin fermentar. Y así , lo trivializamos todo, y dejamos de ser conscientes de que cada día, cada minuto es un regalo.

Propósito de febrero: no proyectarme más allá de mi sombra. Vivir mi día a día intensamente, sin especular ni futurizarme, abriendo los ojos a la mágica realidad de cada instante.

Publicado en Uncategorized | 4 comentarios

MARÍA G. VICENT…la sensibilidad hecha palabra en “Adopta una autora”

 

thumbnail_Adopta_una_autora_encabezado

Esta entrada está dedicada a María G. Vicent. Muchos ya la conocéis, pero para los que no, en esta y en publicaciones sucesivas, iré dando a conocer reseñas de su vida y de sus obras. Para mí, es muy fácil porque compartimos amistad y vivencias desde hace muchos años, y la conozco muy a fondo. Estas reseñas se publicaran así mismo en la página web de “Adopta una autora”. Una iniciativa estupenda de un grupo de mujeres que crearon este proyecto para dar a conocer vida y obra de escritoras

https://adoptaunaautorablog.wordoress.com.

Pero comencemos con MARIA G. VICENT.

Maria G.

“Buscadora de letras, de sueños… amante de la vida y exiliada de la tristeza” Así se define María G. Vicent, una valenciana afincada en Barcelona desde hace… desde que encontró reflejado en el azul de sus ojos al hombre de su vida.

Su trayectoria profesional transcurrió por otros derroteros muy alejados de la literatura, hasta que un día se dio cuenta que la poética la llevaba siempre colgada del brazo, en bandolera. Porque la verdadera pasión y vocación de María es escribir: poesía, narrativa… géneros que domina con maestría porque tiene una facilidad excepcional para transmitir tanto paisajes como sentimientos, ambientes como emociones y sucesos  que le va mostrando la vida en su caminar.

Sus historias están dotadas del encanto de la emoción de lo profundo, alejadas de la superficialidad. Sus personajes son rotundos y bien definidos. María los disecciona para mostrar al lector su psique y su alma.

A pesar de tener un don natural para la escritura María realizó varios cursos de relatos y novela en Escuela de Escritores de Madrid. En ellos perfeccionó aún más su estilo y su técnica y compartió su amor por la literatura con otras personas con las que sigue manteniendo una gran amistad. En esos cursos conocí a María, y desde el primer momento, apenas comencé a leerla pude percibir que era una persona sumamente especial. En sus escritos transmitía una exquisita sensibilidad y, se podría decir, que hasta pureza. Era como si lo que escribía se escapara del papel o de la pantalla del ordenador para atraparte y sumergirte en un mundo de emociones y sensaciones que te hacían vivir sus historias de una manera especial, desde dentro. Poco después, cuando la conocí personalmente, pude comprobar que lo que percibí era cierto;  María G. Vicent es una mujer extraordinaria, con una mirada limpia y esperanzada de la vida y que camina llevando por delante su sonrisa. Y así es  y así escribe.

Fue delegada de la Asociación de Escritores Noveles (AEN). En esas época colabora con sus relatos en cuatro libros de alumnos de Escuela de Escritores, y en libro “Así os ponemos los cuernos las mujeres” junto con otros autores.

Su primera incursión, en solitario, la hizo con un libro de relatos, y no podía tener otro título que el de “Clave de pasión desde Marylebone”. Pasión… porque María G. Vicent con pasión vive y escribe , y Marylebone en homenaje a las largas temporadas que durante cinco años, pasó en Londres, una ciudad que la atrapó y la fascinó.

Con “La fragilidad de las Ipomeas”, María debuta en el genero de la novela. Una historia intimista no exenta de acción y suspense.

María G. Vicent, tiene dos blogs que cuentan con gran número de seguidores: “Te miro, me miras…Nos miramos” y “Ayer todo empezó”. En ellos, en sus reflexiones, relatos, pensamientos y poemas sigue mostrando su rico mundo interior y su visión particular de estar en la vida. Actualmente,se encuentra trabajando en una nueva novela, y en un poemario.

En sucesivas entradas comentaré con detenimiento sus libros y escritos. En esta primera deseaba dar un perfil general de una excelente escritora y de una gran mujer.

Publicado en Uncategorized | 14 comentarios

Propósito de Enero

Luz y nieveCuando comienza un nuevo año, se suele hacer un listado de propósitos a realizar: cambiar cosas, comenzar otras nuevas. Yo , esta vez, he preferido proponérmelos mes a mes. Y este es el de Enero. En realidad no es nuevo, lo llevo practicando muchísimos años, pero lo refuerzo y lo hago más presente en este primer mes del año.

“Deseo caminar hacia adelante y estar en armonía con mi entorno. No la felicidad tonta y disimulada que viene de tapar las realidades, sino la que nace de la certeza de no engañarse ni de engañar, de vivir en equilibrio con uno mismo y de aguantar el desasosiego que el mero hecho de vivir proporciona a aquellos que usan el corazón como expresión”.

Publicado en Uncategorized | 6 comentarios

Esta Navidad Regala Autoras

escriotoras I.jpga través de #EstaNavidadRegalaAutoras  Me llega esta iniciativa a través del blog de María G. Vicent. ¿No es una iniciativa genial? Seguid los enlaces. 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario