EN AGOSTO

Imagen tomada de Pinterest

Me golpea en la frente el sol de agosto. Los prados extienden su alfombra verde que invita a tumbarse en ella. De esta manera, sentir el latir de la tierra. El olor a hierba recién cortada me retrotae en el espacio y en el tiempo, a unos pocos años atrás, cuando me levantaba por las mañanas en la casita de la montaña, en la comarca de Luna: mi refugio; de donde salió el Latido del Agua. Entonces, me desayunaba con un paseo matutino para recibir el aire fresco de la mañana, la mirada limpia y brillante del sol que se reflejaba en las montañas y proyectaba mi sombra en el camino que me llevaba hasta el arroyo. A su orilla me sentaba, cerraba los ojos y escuchaba la música cantarina que producía el agua  al sortear las piedras que descansaban en su lecho. Me sumergía en esa melodía, y así descubrí su latido que se acompasó al mío. Las cimas legendarias, sobre mi cabeza, me contaban historias. Los chopos me filtraban conversaciones que se quedaron grabadas en sus troncos. Y así, poco a poco, los personajes se fueron materializando. Más tarde, cuando regresaba a mi casa, me ponía a escribir hasta la hora de comer. El Latido del agua comenzó como un relato, pero la naturaleza, la vida palpitante que cada vez que paseaba los senderos de Luna y de Babia me asaltaba y me conmovía, quisieron  recrear su propia historia.Y yo me dejé llevar. Mis manos, simples instrumentos, escribían lo que me relataba el agua,  la montaña, los árboles, la naturaleza; ella me trajo al resto de los personajes. Recuerdo lo que  Esperanza decía a su nieta Lucía : 
“Debes empaparte de la vida, sumergirte en todo lo que sientes y vives. No puedes pasar por ella de puntillas.Eso es pecado. Tienes que abrir tu espíritu y tu corazón, alertar los sentidos para descubrir y hacer tuyos sonidos, imágenes, olores, colores. Aprende a identificar el lenguaje de la naturaleza. Ella nos habla, escúchala.Es tu mejor amiga y la mejor de las maestras”.

Hoy contemplo a mis nietos corretear en el jardín. Pronto los llevaré a los lugares que tanto me han conmovido y aportado. Espero saberles trasmitirla magia y la sabiduría que se encierra en ellos. Descubrirles el latido de la vida, el latido del agua. 

4 comentarios

  1. Desde hace ya unos cuantos años, donde vivo, en el Norte de Navarra, a menudo nos falta el agua. Hay frecuentes sequías, grandes calores, nuestros bellos bosques húmedos sufren y es ahora cuando recordamos que el agua es vida. Como escribes, recordamos que el latido de la vida es el del agua. Un saludo

    Le gusta a 1 persona

    • Es una pena que todavía no se esté suficientemente concienciado de que el agua es uno de los bienes más preciados y necesarios. Se sigue malgastando. Y sí, agua sinónimo de vida. Gracias por comentar y encantada de compartir sentires.
      Un saludo

      Le gusta a 1 persona

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s