PRELUDIO DE NAVIDAD

b1910

Esta mañana soleada y fría me retorna a los días de mi infancia. El ocho de diciembre era una fiesta grande. Celebrábamos el día de la madre, la patrona de mi padre y el santo de mi hermana; el único que se festejaba en casa, por eso de llamarse “Inmaculada”.
Para la ocasión, mi madre nos sorprendía con una comida especial. Engalanaba la mesa con uno de sus mejores manteles de hilo, bordados por ella, de su ajuar de novia, conservados en papel Manila, y con la vajilla y cristalería “buena” reservada para las grandes celebraciones. Desde que nos levantábamos se respiraba una aire festivo y especial.
Era el preludio de la Navidad. De los preparativos de la fiesta en el colegio, de las reuniones familiares en el pueblo, en casa de mis abuelos. Días de ahorrar propinas para adquirir alguna figura nueva para el Belén, o comprar aquellos christmas escarchados, que nos hacían soñar con paisajes nevados y casitas a la luz de la luna, con los que felicitábamos a nuestros amigos.
Días de ilusiones y sueños.
Hoy ya no se reciben por correo felicitaciones de navidad, a no ser de tu entidad bancaria o de alguna asociación a la que perteneces. Los amigos nos felicitamos por mail o a través de las redes sociales; es más rápido mucho más frío. O a mí me lo parece.
La vida ha cambiado desde aquellas navidades de mi niñez.Hoy es muy complicado juntar a toda la familia. Siempre falta alguien. Algunos de nuestros hijos están muy lejos, sin días libres en su trabajo para hacer un viaje tan largo que compense pasar tres o cuatro días con nosotros, y los casados, también tienen que compartir estas fechas con las otras familias.Por otra parte, nuestros padres viven, afortunadamente, y deseamos celebrar a su lado alguno de esos días especiales. No sabemos cuanto tiempo les queda, puede que para ellos sea la última Navidad, y una de sus grandes alegrías es ver a sus hijos reunidos.
Me consta que esta situación la viven muchas personas. No sé a ellas, pero a mi me produce bastante desasosiego y un pequeño vacío. Tienes el corazón en distintos sitios y te lamentas no poder llegar a todos. Y piensas en el tiempo de tu infancia en el que, al menos a ti, te parecían las cosas menos complicadas.
Me pertrecho en la frase “LO IMPORTANTE DE UNA FAMILIA NO ES ESTAR JUNTOS, SINO ESTAR UNIDOS”. Me consuela.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

12 respuestas a PRELUDIO DE NAVIDAD

  1. María dijo:

    Mi querida, lo cierto se encierra en tu última frase.
    Se esta unido por el corazón, por eso la distancia se hace tan corta que no notas la separación física.
    Tienes una preciosa familia por la que sentirte feliz.
    Mil besos, mi niña.

  2. Carmen ... dijo:

    Hola guapa:
    Precioso post, me ha llenado de nostalgia y tristeza porqué faltan tantos seres queridos ya!
    En fin así es la vida. Estos días no me gustan nada.
    LO intentaré pasar lo mejor posible y con felicidad con los quedamos.
    Un abrazo

  3. Hay qye hacerlo así, Carmen, porque los seres queridos que nos faltan, lo hubiera querido. Seamos felices, a pesar de la añoranza.
    Un beso.

  4. En la añoranza y la nostalgia de recordar a nuestros seres queridos también se puede entrever
    la grandeza de un ser humano. Siempre que sintamos tan cerca aún a los que ya se han ido nos queda el consuelo del tiempo que pasamos a su lado.
    Un abrazo aunque sea de esos que nos toca dar hoy día, no por ello menos sincero.

  5. Otro abrazo grande y apretado para ti. De los de estos días y de todo el año.

  6. planetadisten dijo:

    Preciosa y profunda reflexión sobre lo que nos trae la Navidad a nuestro corazón. Nos llega porque al que más y al que menos nos falta alguien esencial en esas fechas. Siempre directa y sensible al corazón y al alma. Sigue escribiendo, porque nos gustas y mucho. Abrazos azules del duende.

  7. Gracias por visitrame, duende, y llenar de tu magia mi espacio. Un abrazo

  8. Poli Impelli dijo:

    Sonreí al leerte por haber vivido lo mismo y sentirlo. Es tal cual dices, y como suelo vivir lejos de mi familia, tu frase final es la mía de cabecera. La llevo siempre, por las dudas que me olvide que podemos no estar juntos, pero sí unidos.
    Como sea que nos toque o elijamos, que sean fiestas felices.
    ¡Abrazos!

    • Gracias Poli por comentar. Unidos siempre, aunque no se esté fisicamente. El corazón y el cariño no entienden de distancias, aunque sí, en fechas como estas se te atragante la cena. Que pases estas fechas lo más feliz que puedas. Un fuerte abrazo.

      • Poli Impelli dijo:

        Es el momento en que se te atraganta todo, pero es natural que suceda. Unidos, esa es la fórmula más allá de las distancias.
        Gracias por tu cálida respuesta.
        Soy feliz, y así serán mis fiestas. Te deseo lo mismo y más!
        Fuerte abrazo de vuelta.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s