El derecho a la vida, el derecho a decidir.

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CARTA DE UNA PEDIATRA A GALLARDÓN,

Soy una médico pediatra que acaba de terminar una guardia de 24 horas sin dormir y mi capacidad de entendimiento puede estar algo mermada pero… ¿He entendido bien?. ¿Va usted a obligar a mujeres a tener hijos con malformaciones graves para luego abandonarles a su suerte sin ayudas económicas para la mayoría de estas personas?.
Como pediatra he conocido a muchas familias con hijos nacidos con malformaciones graves, bien porque no se conocía su condición antenatal o bien porque los padres, conociendo la malformación, decidieron voluntariamente seguir adelante. Le puedo garantizar que en los casos graves los pacientes y sus familias pasan auténticos calvarios con múltiples cirugías largas y complicadas y con largos periodos de estancia en unidades de cuidados intensivos para luego ser dados de alta con secuelas y tener una calidad de vida, en muchos casos, nefasta. Usted habla de derechos, si hubiera vivido de cerca algún caso sabría que estos niños sufren mucho física y emocionalmente y desgraciadamente, precisamente por ser niños, en algunos casos son objeto de ensañamiento terapéutico por no querer rendirnos a su enfermedad. La mayoría de estas familias acaba desestructurada con problemas de salud física y mental y con problemas económicos por no recibir suficiente ayuda por parte de las administraciones. Le invito a que pase el postoperatorio de una cirugía cardiaca de una cardiopatía compleja en la unidad de cuidados intensivos (pueden ser meses) día y noche con una familia para saber de qué estoy hablando.
Ya dejando de lado mi parte humana y médica y poniéndome en la postura política (que afortunadamente no soy) esta medida ahorrará dinero en abortos practicados por la sanidad pública y ganará votos conservadores (además de desviar la atención) y como no van a dar ayudas a las familias no supondrá mucho gasto…pero las cirugías, estancias hopitalarias, consultas, rehabilitación, bajas por depresión paternas, etc… cuestan mucho, mucho dinero, se lo digo en el idioma que entiende.
Hasta ahora llevo los recortes con indignación como el resto de los españoles e intento no opinar de economía porque no es mi campo. Hasta hace dos días no sabía lo que era la prima de riesgo. Ahora ha entrado usted en mi campo y sólo puedo sentirme frustrada y con ganas de llorar.
De verdad que como ministro de justicia ¿no tiene nada mejor que hacer? Hay muchos ladrones, defraudadores y demás calaña (no tiene que buscar usted muy lejos) que deben responder ante la justicia y los ciudadanos. Céntrese.
¿Le había dicho que estaba saliente de una guardia de 24 horas? ¿sabía que según las leyes europeas es ilegal y en España nos las saltamos a la “torera”? ¿algo que opinar como ministro de justicia?. Es demasiado fácil hablar desde la ignorancia.

Una Pediatra con ganas de llorar.

Comparto, cada palabra de la carta de esta pediatra En los años que trabaje en la sala de pediatría en el hospital, he tratado a ese tipo de niños y  he visto  situaciones como las que describe. Y es terrible. Uno no se lo puede imaginar si no se ha vivido.

Recuerdo muchos casos de niños, cuya  esperanza de vida alcanzaba los 15 0 20 años, por los cuidados que se les prestaba, y la constante dedicación de sus padres, en el que todo su mundo se reducía a una silla de ruedas o a una cama. Recuerdo los rostros de los padres que se les acabo su vida en el momento que nació ese niño. Agotados, envejecidos, porque no tenían días libres, ni días de vacaciones, ni un momento de respiro ya que no había nadie que les prestara una ayuda para cuidar a su hijo y no deseaban cargar con tanto trabajo y responsabilidad al resto de su familia.

Recuerdo hermanos que se sentían relegados a un segundo plano, y terminaban sufriendo algún problema psicológico, porque sus padres dedicaban todo su tiempo y atención al hijo enfermo. .

Recuerdo los cuerpos de esos niños con sus extremidades deformadas por la inmovilidad, a pesar de los tratamientos rehabilitadores. Recuerdo sus caritas, unas inexpresivas, otras esbozando una leve sonrisa, y su mirada perdida. Recuerdo la angustia de sus padres, que nunca oyeron a su hijo, llamarles “papás, porque no pronuniaba ninguna palabra, las carreras angustiosas al hospital en cuanto cualquier infección o problema más banal deterioraba su ya inestable estabilidad física y les hacía caer en un proceso grave.
Recuerdo, a esas niñas, que al desarrollar su pubertad, el simple hecho de tener la regla, era un problema añadido, y se las medicaba para impedir que menstruaran.
¿Esta es la vida que defiende nuestro Ministro de Justica?Oyéndole argumentar a él, y al resto de los políticos que pretenden regir nuestras vidas con sus hipócritas posturas desde las atalayas del poder, que con sus leyes, sin ningún respeto, van mermando la calidad de vida de los ciudadanos, que cada día nos merman las libertades que hemos ido logrando tras muchos años de esfuerzo, que nunca se ponen en la piel de los más desfavorecidos y de los más débiles, desde su confortable situación, que nos exigen sacrificios mientras ellos no hacen ninguno…a mí más que ganas de llorar, me dan ganas de vomitar.

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15 respuestas a El derecho a la vida, el derecho a decidir.

  1. salvela dijo:

    Suscribo palabra por palabra. Si dijese de lo que a mí me dan ganas, se presentaba la guardia civil en mi casa.

  2. ruben garcia dijo:

    Si la óptica es moral, pues el abanico se va del lado del dogma, si es por el lado de la salud publica el aborto es un recurso valioso. Esperemos que den marcha atrás.

  3. cristinafra dijo:

    Leí hace tiempo esta carta. Verdades en estas palabras, vergüenza les tiene que dar, a los políticos que tengan algo de corazón.
    Un abrazo

  4. Gaviota dijo:

    Felicidades por este blog magnifico estoy con esta carta!
    nadie tiene el derecho de decidir por nadie, bastante dolor tiene ya la madre que decide abortar, como para que le vengas con historias. Hipocresía es lo que hay en esta sociedad, yo he vivido en casa de un familiar esta tragedia y nadie sabe el sufrimiento tan grande que es ver sufrir aún hijo día a día y morir con cuatro años, retorciéndose de dolor, me gustaría que este ministro lo viviera en su piel.
    Feliz día del amor….

    • Gracias, Gaviota. Veo que tú has experimentado es inmenso dolor e impotencia ante un hijo. En verdad es terrible y no hat derecho que a nadie se le imponga pasar por ello a orden de decretazo.
      Muchos besos

  5. María dijo:

    Hola Feli,
    Ya había leído esta carta hace unos días, pero hoy al volverla a leer, se juntan las lágrimas con ese deseo tuyo de vomitar al pensar en esta clase política.
    Tú sabes, más que nadie, de mi frustración por no haber podido tener ese hijo, pero… si las secuelas hubieran sido las que me auguraron, confieso desde el fondo de mi corazón, que no hubiera sabido que hacer.
    Un beso inmenso…

    • Mi querida, María: es muy duro tomar una decisión semejante. Pero conociendote como te conzco, estoy segura de que tomarás la decisión que tomarás, hubieras acertado. De cualquier forma, “alguien” decidió por ti, y en eso fuistes afortunada, a pesar del sufrimiento tremendo que sentiste al perder a tu hijo. Hubiera sido muchísimo mayor el verlo sufrir sin ninguna esperanza.
      Un beso enorme, querida. Feliz fin de semana.

  6. Saliendo de los asuntos económicos, no tengo mucha confianza que esta clase de personas, sean capaces de entender de lo que les estas comentando.
    Abrazo Entre la soledad y el aplauso

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